El cine experimental es un cine marginal

Este cortometraje fue seleccionado y será exhibido este 5 de noviembre en el Festival de cine experimental de mujeres, New York

Cine clásico vs. cine experimental: la búsqueda de nuevos caminos

El cine experimental es un cine marginal, no porque su propósito sea permanecer oscuro para siempre, sino en el sentido que aquellos cineastas llamados experimentales desafían las categorías del cine clásico. Estos mismos artistas a menudo cruzan las fronteras hacia otras disciplinas. Intentemos hacer un ejercicio de búsqueda en el pasado para buscar cuál fue el punto de partida de lo que hoy llamamos cine experimental.

El comienzo que más comúnmente se elige para ponerle una fecha a los inicios del cine es el año de 1895, cuando los hermanos Lumière proyectan una película frente a un público que, por primera vez, paga una entrada para asistir a este tipo de espectáculos. Podemos decir que una generación antes y otra después de este mítico comienzo, todo el cine fue experimental. Esta proyección de los hermanos franceses se tomó más tarde como el inicio del cine porque en realidad fue el comienzo de la industria cinematográfica así como la conocemos hasta el día de hoy.

Examinando las motivaciones políticas y anti capitalistas que están detrás de muchos trabajos de cine experimental, sería irónico elegir a la primera proyección comercial como el punto de partida de nuestras especulaciones. También, si pensamos en el futuro, no deberíamos limitarnos a permanecer aferrados a la estructura que el cine clásico ha tomado en estos últimos cien años, sobre todo en un momento histórico en el cual las formas cambian rápidamente y pueden disolverse al mismo tiempo.

Una respuesta más adecuada tal vez a nuestro punto de vista, a la cuestión de cuándo comenzó el cine, la da la historiadora del arte Anne Hollander en su libro “Pinturas móviles”. Ella ve al cine como la continuación de una larga tradición visual de contar historias, en la que el espectador se emociona gracias a imágenes. Ubica el comienzo de esta tradición en el siglo XXV en la Escuela Flamenca, alrededor de pintores como Jan Van Eyck y Rogier Van Der Weyden y luego sigue su rastro a través de la historia de la pintura, la fotografía y distintas artes gráficas. Podemos continuar con la televisión, los video juegos o internet. La autora del mencionado libro habla del tipo de narración de historias que el cine experimental siempre ha cuestionado. El cine experimental puede ser también la manera de conquistar nuevas formas de narraciones visuales, pero en el cine experimental la mano del creador es, significativamente, al menos una parte de la historia que se cuenta.

El espectador es incentivado a ser consciente de la artificialidad de lo que está viendo; el origen de las imágenes es parte del trabajo y el espectador está llamado a reflexionar sobre la relación entre las imágenes en movimiento y él mismo.

Si pensamos en un espectador que se ve confrontado por una imagen óptica y se le invita a reflexionar sobre esta fuente, el modelo más generalizado que podemos elegir como punto de inicio del cine entonces podría ser la cámara oscura

Las presentaciones de la cámara oscura fueron sobre todo demostraciones de cómo funcionaba; la artificialidad de la imagen es parte de la situación. El espectador es invitado a asombrarse con esa imagen, pero también por la manera en que se forma la imagen y su relación con la realidad. No es sólo un medio para alcanzar algo sino también un incentivo para reflexionar sobre nuestra relación con las imágenes, con las máquinas y la manera en que nos relacionamos y narramos los acontecimientos del mundo.

El cine clásico y por lo tanto sus realizadores y toda la industria que gira a su alrededor, tienden a explotar la situación de debilidad en la que los adelantos científicos  han puesto al espectador, generando una situación de control casi total.

A lo largo de los años se han llevado a cabo muchas experiencias para desarrollar nuevos tipos de imágenes, métodos de proyección e incluir todo tipo de estímulos, incluyendo los otros sentidos, como el olfato o el tacto, con la idea de intensificar los efectos en quien está mirando una película. En la historia del cine clásico el uso del sonido, del color, de la pantalla en cinemascope, los aparatos de sonido surround, etc. se justifican por la idea que abraza al realismo como experiencia cinematográfica.

En la historia del cine experimental, las pruebas no fueron motivadas por un deseo de realismo. En la mayoría de los casos, no se basaron en el deseo de aumentar el impacto en la audiencia, sino en el deseo de lograr un mayor compromiso y relacionamiento con ésta.  Se trata de buscar en el espectador a un sujeto activo y no pasivo, el que se convierte en un factor esencial para darle forma y completar el trabajo del realizador que lo deja parcial y voluntariamente abierto al otro.  La idea que el cine puede ofrecer una perspectiva diferente que aún no hemos descubierto es una de las mayores motivaciones de muchos cineastas experimentales. En todo caso, en el proceso de trabajo, un resultado inesperado no es visto por el realizador como un ruido a ser callado o un error a ser corregido, sino como el punto de inicio de un nuevo desarrollo, un camino para una nueva investigación.

La pregunta sería entonces: ¿cómo nos plantamos como espectadores delante de una película experimental? ¿logramos “completar” la obra que se nos plantea? ¿estamos demasiado acostumbrados a un cine clásico que no deja puertas abiertas a interpretaciones o debates?¿qué reacción nos produce la experimentación con la imagen, con el sonido, con el guión? Para poder contestarnos estas interrogantes el primer paso es ver más cine experimental y para eso hay que tener una actitud activa, las salas de cine de nuestra comunidad no nos ofrecen esa posibilidad, está en nosotros el acercamiento.

Mercedes Sader

Bibliografía: Anne Hollander: “Moving Pictures”

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Comentarios

Creo que lo que mas me gusta de estos cortos de cine experimental es que después de verlos es  imposible no ponerte a reflexionar.

Te felicitó Mercedes, "Miedos" es un corto muy moderno y contemporaneo, Me encanta como juegan, el sonido con las imagenes. Genial.

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Gracias Pati!

La idea como dijo Marta Minujín, es que el artista comienza y el espectador finaliza la obra. Y cada uno la termina según sus propias vivencias, experiencias y creencias, pudiendo verle lados que ni el propio creador nunca se los planteó, no te parece?

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